Mejorando la Salud Mental en Nicaragua

   Proyecto de Fundación Manantial y Grupo de Acción Comunitaria

El proyecto ‘Mejorando la Salud Mental en Nicaragua’ se desarrolla en el departamento de Estelí, al noroeste del país, donde la enfermedad mental condena a muchas personas a vivir el resto de sus vidas encerradas sin tratamiento adecuado, relegándolas a un aislamiento deshumanizante que produce el agravamiento de su enfermedad.

Para que estas personas puedan salir de ese aislamiento, necesitamos tu ayuda. ¡Tu colaboración puede abrir muchas puertas!

¿Por qué Nicaragua?

Nicaragua es un país de América Central, con una extensión de 130.682 Km2 y una población de 5.4 millones de habitantes, de los que la mayoría viven en la capital, Managua.

Ha sufrido numerosas catástrofes naturales, ha sobrevivido a una guerra y ha padecido grandes oscilaciones políticas que han impedido su mayor desarrollo económico y social. Actualmente, es el país más pobre de América Latina después de Haití. El 48.3% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y el 17 % en lo que se considera pobreza extrema que se multiplica por 3 en contextos rurales.

Situado en el noroeste del país y con una población de 225.000 habitantes, aproximadamente, el departamento de Estelí es el lugar donde vamos a llevar a cabo nuestro proyecto.

A pesar de que la prioridad del gobierno actual es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos nicaragüenses mediante la promoción y protección de su salud general, la salud mental permanece aún muy desatendida.

Salud mental en Nicaragua

No existe a nivel nacional una red estructurada de salud mental y se carece, por el momento, de un Plan Nacional de Salud Mental. Existen, por tanto, grandes necesidades de atención en Salud Mental. Como ejemplo, todo el departamento de Estelí cuenta con solo 1 médico psiquiatra del Ministerio de Salud, cuando en España, para esa misma población, contaríamos con 12.

Ante esta gran necesidad, la Dirección Departamental de Salud del Ministerio de Salud de Nicaragua (MINSA), decidida a acabar con esta situación, solicita asistencia técnica y apoyo en recursos humanos para fortalecer la red de atención a los pacientes con Trastorno Mental Grave como una apuesta desde la sanidad pública por estructurar un sistema de atención en salud mental inclusivo y basado en el respeto de los derechos humanos.

Nuestro plan de trabajo en el departamento de Estelí tiene un objetivo principal: la promoción del trato humano y del tratamiento adecuado a los pacientes más aislados o encerrados.

¿En qué situación están las personas encerradas?

Partiendo de los datos de que se dispone actualmente, calculamos que en todo el Departamento de Estelí podrá haber en situación de encierro o gran aislamiento hasta la quinta parte de los pacientes con trastorno mental grave. Es decir, si hasta la fecha y a falta de completar el registro en dos de los municipios, se han registrado más de 300 casos, calculamos que podrán estar viviendo en situación de encierro un mínimo de 50 personas.

Las personas con enfermedad mental son encerradas por episodios de mucha agitación fruto de descompensación psicopatológica o de los efectos adversos de la medicación.

Algunos pacientes están sin tratamiento de ningún tipo: ni farmacológico ni psicosocial, y los que toman alguna medicación lo hacen con escaso seguimiento de su respuesta a la misma, padeciendo importantes efectos adversos.

Todos los pacientes en esta situación se encuentran psicopatológicamente descompensados, con sintomatología positiva muy activa (alucinaciones y delirios) y casi nulo contacto con la realidad.

Dependiendo del tiempo que lleven en situación de encierro, se encuentran más o menos deteriorados, pero en general hay una pérdida de la autonomía en casi todas las áreas.

Especialmente carecen de capacidad para relacionarse con otras personas siendo casi imposible mantener algún contacto personal.

Las condiciones higiénicas de los lugares de encierro son muy insalubres. En muchos de los casos, no cuentan con un WC, un simple colchón o una ventana.

Cuando se encierra a la persona al inicio de los problemas o cuando estos se repiten, surge un acostumbramiento a la situación y esta se normaliza y acepta en la familia.

¿Quiénes son las Brigadistas de Salud?

Las brigadistas de salud son personas de la propia comunidad, principalmente mujeres, que se encargan de manera voluntaria de conocer, seguir y supervisar el estado de salud de sus vecinos en la comunidad. Participan de manera muy activa en el terreno, realizando diversas campañas de prevención y detección, y lo hacen con una estrecha colaboración entre el personal sanitario de atención primaria.

En general se muestran muy motivadas para realizar trabajos comunitarios y son personas relevantes dentro de sus comunidades. En todo el departamento de Estelí se estima que existen 480 comunidades y, en cada comunidad, el número de brigadistas varía de una a tres. Y a todas ellas quiere llegar nuestro Programa. A día de hoy ya hemos incorporado a la causa de la salud mental a 401 brigadistas.

Un balance hasta la fecha de hoy

Hace casi tres años que esta iniciativa surgió con una mochila y una libreta cruzando calles de Madrid y de Estelí. Hoy, podemos afirmar que esta idea tiene sentido, marco, estructura y forma, que creemos en nuestra apuesta.

El proyecto surge a partir de la ilusión, esfuerzo y coordinación de organizaciones e instituciones que apuestan por una intervención en Salud Mental desde la comunidad, luchando por la integración, respeto y dignidad de las personas que conviven con algún trastorno mental grave.

Nicaragua, país de lagos y volcanes, ha sido el marco en el que se han desarrollado las diferentes líneas de acción. Bajo el paraguas del Ministerio de Salud Nicaragüense, de la mano de la Fundación Manantial y el Grupo de Acción Comunitaria, se trabaja con el objetivo de mejorar la atención de las personas con trastorno mental grave en el departamento de Estelí.

Podemos hablar de resultados, necesidades y potencialidades, pero sabemos que queda mucho por hacer. Después de tres años de esfuerzo y aprendizajes, en las calles y casas de las comunidades ya se habla de salud mental. Los centros de salud exponen murales psicoeducativos, los encierros y aislamientos son detectados, señalados, juzgados y abordados en coordinación con diferentes instituciones,... y existe un registro que permite conocer qué personas tienen algún trastorno mental. Historias clínicas y planes de atención aseguran un seguimiento por parte de los profesionales.

Los equipos de atención primaria, las personas brigadistas de salud o líderes comunitarias se sienten “empoderadas” y formadas, intervienen en la detección y seguimiento, forman parte indispensable del abordaje psicosocial que requiere cada caso. Tenemos materiales que nos permiten recordar todo lo que hemos aprendido en los talleres de capacitación y difundirlo en las familias, las comunidades y los centros de salud.

La idea no es otra que defender la Salud mental como un derecho universal. El respeto a las personas con algún trastorno mental y su identidad, la lucha por un tratamiento adecuado y un trato digno. La búsqueda de la rehabilitación, la integración y la autonomía de todas estas personas. La constante denuncia a cualquier vulneración de derechos y aislamiento.

Creemos en una salud mental comunitaria y sabemos que es posible en Estelí.

Gracias a nuestro recorrido, tenemos claras las necesidades y las líneas de acción, ahora necesitamos sumar esfuerzos para poder llegar a todas las casas, para poder formar en todas las comunidades, para poder acompañar a todas las familias y con esto, lograr una atención integral e igualitaria para todas las personas con trastorno mental grave del Departamento de Estelí.

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